La pérdida de audición neurosensorial súbita, es una pérdida de audición que le puede ocurrir a una persona de un momento a otro o dentro de un periodo de hasta 3 días y debe considerarse como una emergencia médica. La sospecha por parte del médico de urgencias ante un paciente con disminución parcial o total del umbral auditivo de carácter súbito es primordial, orientar adecuadamente al paciente y hacer un diagnóstico precoz para preservar la función coclear (primeras 72 horas.)

La pérdida de audición es unilateral, aunque puede ser bilateral, ambos oídos son igualmente vulnerables. Muchas personas lo notan cuando despiertan en la mañana, otras cuando tratan de usar el oído comprometido con el teléfono, otras notan un fuerte “pop” precisamente antes

de que la audición desaparezca, es común la sensación de oído tapado (por la hipoacusia en frecuencias graves que es la más común en estos casos) lo que puede llevar a un diagnóstico erróneo de disfunción tubarica si no se realizan pruebas audiológicas, además puede acompañarse de mareos y tinnitus ocasionalmente.

Para el diagnóstico de sordera súbita se necesita evaluar la audición, descartando un problema de oído medio mediante la INMITANCIA ACUSTICA, corroborar que existe disminución auditiva de tipo NEUROSENSORIAL de al menos 30 db en tres frecuencias conectadas por medio de la AUDIOMETRIA y analizar la comprensión del lenguaje oral mediante la LOGOAUDIOMETRIA que en una pérdida de 30 db es la mitad del volumen de una conversación normal, lo que afecta la discriminación del lenguaje. El medico probablemente ordenara otros exámenes para determinar la causa de la sordera súbita. Las pruebas pueden incluir exámenes de sangre, resonancia magnética y pruebas de balance

Solamente 10 a 15 % de las personas con diagnóstico de sordera súbita su causa es determinada. Las causas más comunes son: ENFERMEDADES INFECIOSAS, TRAUMA, ENFERMEDADES AUTOINMUNES, MEDICAMENTOS OTOTOXICOS, PROBLEMAS DEL SISTEMA SANGUINEO, UN TUMOR EN EL NERVIO AUDITIVO, DESORDENES NEUROLOGICOS, DESORDENES EN OIDO INTERNO COMO LA ENFERMEDAD DE MENNIER.

El tratamiento más común de sordera súbita cuando su causa no está determinada es con corticoides. Los esteroides son usados para tratar muchos desordenes y generalmente actúan reduciendo la inflamación y ayuda a mejorar la irrigación sanguínea. La formulación de esteroides es usualmente en forma de tabletas, aunque recientemente se usan infiltraciones directamente atravez de la membrana timpánica al oído medio ( de aquí el esteroides va al oído interno) es un tratamiento tan efectivo como por prescripción de esteroides en forma oral.  

Tratamientos adicionales pueden ser necesarios según la causa de la sordera súbita como antibióticos si es por una infección o medicamentos para mejorar el sistema inmune del paciente si este presenta deficiencia inmunológica. Debido a que no se sabe mucho sobre las causas de la sordera súbita se está estudiando cómo cambia el oído interno con la inflamación o baja irrigación sanguínea. También se está evaluando como ayudar su diagnóstico con nuevas técnicas imagenologicas.