La prueba de impulso cefálico (HIT), es una prueba indicada para personas que presentan sensación vertiginosa y/o inestabilidad al caminar.

La prueba proporciona una rápida y detallada valoración del reflejo vestíbulo-ocular, permitiendo valorar de forma objetiva los seis canales semicirculares para una mas precisa ubicación del sitio de lesión.

EN QUE CONSISTE LA PRUEBA DE IMPULSO CEFALICO

Consiste en monitorear el movimiento de los ojos como respuesta a un movimiento rápido de cabeza.

Los individuos normales pueden mantener la vista fija en un punto mientras mueven la cabeza; pero los pacientes con un canal semicircular afectado, pueden presentar sacadas correctivas (movimientos involuntarios de los ojos) hacia el lado lesionado cuando hacen un movimiento rápido de la cabeza. Esto puede ser observado por un evaluador mirando directamente a los ojos del paciente mientras le mueve la cabeza rápidamente, pero esto requiere un “ojo muy entrenado”.

Para realizar la prueba de impulso cefálico, se le colocan al paciente unas gafas livianas que están provistas de una cámara para registrar el movimiento de los ojos y de un giroscopio que mide la velocidad de los movimientos de la cabeza. El evaluador pide al paciente que mantenga la vista fija en un punto previamente establecido, mientras le realiza movimientos de cabeza rápidos. Estos registros son analizados por un software con algoritmos que identifican un buen impulso cefálico y la respuesta adecuada del movimiento de los ojos y con esta información realiza el análisis e identifica en cual canal semicircular se encuentra la lesión.

VENTAJAS DE LA PRUEBA DE IMPULSO CEFALICO

Es cómoda para el paciente, aún con vértigo agudo y no produce reacciones adversas Es la única prueba que evalúa los canales anterior y posterior • Detecta más anomalías que la observación visual, reduciendo el número de falsos negativos La prueba se realiza en aproximadamente diez minutos.